Callejón de Puigcerdá 16, Madrid | Abierto de D-X 13:00h-00:00h y J-V y S de 13:00h-02:00h


Taberna madrileña del cocinero Javier Muñoz-Calero, en el corazón del Barrio de Salamanca

En las tabernas antiguas de Madrid había objetos que siempre estaban ahí:
El palillero, el sifón, el grifo de vermut… y el alfiler de los bígaros.
Pequeño, metálico y casi invisible.
Pero imprescindible.
Porque las mejores tabernas nunca fueron sofisticadas,
fueron rituales compartidos
Este lugar recupera esa tradición:
Marisco sencillo, producto honesto y la liturgia lenta del aperitivo madrileño.
La cocina de El Alfiler, de Javier Muñoz-Calero, parte de la cocina madrileña de toda la vida —torreznos, ensaladilla, bravas, croquetas de jamón—, con marisco del día, como la gamba a la sal o la nécora a la plancha, y platos como la oreja frita, para compartir y acompañar una caña, sin dejar de lado el sello propio del cocinero, como en el Esponjosito, su bocata de calamares o sus callos con montgetas, nacidos en su restaurante Ovillo.


Al final del callejón de Puigcerdá, conocido como “Callejón de Jorge Juan”, en el corazón del Barrio de Salamanca, El Alfiler es una taberna con una barra metálica y materiales como la madera oscura, que recuerdan a los bares de siempre, todo pensado para que el protagonismo lo tengan la comida, lo que se bebe y lo que pasa alrededor de la barra, entre la gente.
En la barra, la carta de vinos invita a descubrir referencias de distintas zonas y a volver a las de siempre, y la caña bien tirada sigue siendo, como en las tabernas y marisquerías de toda la vida, un símbolo y la manera más sencilla de empezar. Se pide también un buen vermú de grifo y coctelería clásica.


Javier Muñoz-Calero
Javier Muñoz-Calero es un cocinero y empresario madrileño al frente de El Bandido de Madrid, una plataforma hostelera inspirada en la cultura gastronómica de la ciudad. Su primera apertura, El Alfiler del Callejón, traslada su visión personal a la taberna madrileña tradicional.
Es también propietario y alma de Ovillo, su restaurante más personal, reconocido con un Sol Repsol y seleccionado por la Guía Michelin. Ovillo mantiene además un fuerte compromiso social a través de su colaboración con Fundación Raíces y su programa Cocina Conciencia.




